Soy como el mar que regresa
y besa tus playas agreste.
Soy como llanuras en tu alma,
Que al beber de la lloviznas de mis letras reverdece.
Soy ese algo más que te inclina
A empuñar tu pluma franca.
Soy el sol que te acaricia,
al despertar cada mañana.
Soy si lo quieres tu musa,
esa inspiración innata,
la misma que hace estragos…
En el baúl de tu alma.
Soy la que nunca se aleja,
la que en tus letras repara,
esa esencia que “un mundo” ignora.
Que es a mí a quien regalas.
Soy si lo quieres la hechicera;
que hurga entre tus letras,
Tras las fronteras de mi patria,
cada verso en tus poemas...
Hilvanado en oro y plata.